El manejo de poscosecha en frutales caducifolios dio un giro trascendental este año con la aplicación de Reserbion, un bioestimulante/biorregulador de última generación desarrollado con la tecnología Reactmaxx. Resultados recientes en huertas de la región muestran un incremento del 40% en brotación en árboles manzano tratados con Reserbion frente a los testigos.
La importancia de este hallazgo radica en que la etapa de brotación es clave para el éxito productivo del siguiente ciclo. Una brotación más abundante y uniforme permite árboles con mayor vigor, ramas mejor estructuradas y una floración más pareja, lo que se traduce en frutos más homogéneos y de mejor calidad comercial.

Uno de los diferenciadores más notables de Reserbion es su capacidad para mantener la hoja activa fotosintéticamente por hasta tres semanas adicionales después de la cosecha, lo que maximiza la acumulación de reservas sin interferir en el proceso de defoliación química programado alrededor del 15 de noviembre. De esta manera, el productor logra aprovechar al máximo la etapa crítica de poscosecha sin alterar su calendario agronómico tradicional.
De acuerdo con técnicos que participaron en las evaluaciones, la clave del desempeño de Reserbion es su capacidad para mantener fotosintéticamente activa la hoja por más tiempo después de la cosecha, retrasando el proceso natural de senescencia que limita la acumulación de reservas. Este mecanismo permite que el árbol llegue al reposo invernal con más energía almacenada y listo para brotar con fuerza en primavera.
Con estos resultados, Reserbion se posiciona como un aliado estratégico para los agricultores que buscan productividad sostenible. Su propuesta no se limita al presente, sino que construye la cosecha del futuro, demostrando que la disciplina y la preparación son tan importantes en la agricultura como en cualquier otra actividad que exige visión de largo plazo.





